Es muy difícil montar una empresa de un éxito sustancial y sostenido en solitario.
Muchas veces en los medios de comunicación, en libros y películas y en general en la conciencia popular existe el mito del héroe individual, en este caso el mito del emprendedor individual, sólo ante el peligro, capaz de hacer frente a cualquier enemigo.
Este tópico no se sostiene en la realidad. Por nombrar algunos ejemplos famosos: Steve Jobs se apoyo en Wozniak para crear el primer Mac, Bill Gates no sería el hombre más rico del planeta de no ser por la ayuda de Paul Allen, Larry tuvo a Sergei en Google y Yang a Filo en Yahoo, Hewlett a Packard, etc… (y podría seguir un buen rato, pero creo que el punto está claro).
A nivel personal he visto bastantes ejemplos de “emprendedores solitarios” a mi alrededor, cuya “soledad” venía dada por diferentes razones y circunstancias y cuyas empresas tenían más o menos beneficios y empleados. Sin embargo, en la mayoría de estas empresas, pese a ser los emprendedores trabajadores incansables, se estancaban en una espiral negativa o circulo vicioso que perjudicaba a todo el equipo creando un ambiente de estrés y dificultando la viabilidad a largo plazo.
Por mi experiencia las start-ups con éxito sustancial y sostenido parten al menos de un duo catalizador, un ying y un yang complementarios, que son clave para enfrentarse a los retos de una nueva empresa: el soñador y el ejecutor.

El soñador
El soñador es una persona conceptual, orientada al futuro, que disfruta de visualizar lo que aún no existe. Es una persona con una fuerte determinación a cambiar el status quo, dado que las opciones que visualiza harían el mundo mejor.
El ejecutor
El ejecutor es una persona pragmática/realista, orientada al día a día y que tiene muy claro lo que hace falta para llevar a la práctica cualquier proyecto. Es una persona muy responsable, que hace que las cosas funcionen bien y en tiempo/presupuesto.
Ying y Yang - partes de un puzzle conjunto
El ejecutor y el soñador son piezas indispensables del puzzle emprendedor, con independencia de sus diferencias de edad/experiencia en la industria o conocimientos técnicos.
Sin el soñador el ejecutor muchas veces trabaja en las oportunidades equivocadas (al menos subóptimas) o se queda estancado, sin la falta de flexibilidad y cambios de rumbo innovadores que caracterizan al soñador.
Sin el ejecutor, los planes del soñador se quedan en el cuento de la lechera. Grandes visiones, ideas rompedoras, pero al soñador le cuesta terminar los detalles y le aburre coordinar operaciones y sin un ejecutor a su lado no terminan de cuajar sus visiones.
Disclaimer: Es importante comentar que no quiero decir con todo esto que:
- hagan falta sólo 2 fundadores, ya que este dúo es sólo el núcleo necesario (ver futuro post sobre el dream team),
- ni tampoco que el ejecutor no pueda ser un empleado de alta confianza y capacidad que complemente a un fundador soñador por ejemplo (eso es un tema de reparto de equity).
- tampoco quiero transmitir una versión simplificada de las personas que forman parte del equipo (la realidad es más compleja - ver post futuro sobre teoría de la personalidad)